La cárcel como violencia institucional de género

Por las sobrevivientes a las múltiples violencias de género sabemos que los abusos tienen muchas formas y se llevan a cabo en contextos muy variados pero que siguen un patrón dinámico en las relaciones donde, quien tiene más poder, usa la autoridad de forma arbitraria para dominar y manipular a través del miedo.

La complejidad de cómo funcionan estas violencias se plasmó allá por los años 80, de forma gráfica en una rueda1, que nos ayuda a comprender las distintas formas de cómo esta actúa. No se trata de hechos aleatorios y aislados, sino que obedecen a un patrón de conducta. Las diferentes formas de los abusos se identifican de alguna manera en los radios de la rueda que se alimentan unos a otros y refuerzan el poder y control de quienes están en el centro. El diseño circular nos ayuda a entender que el tipo de patrón no es lineal, sino que se repite y hace que la rueda gire y gire sin parar.

Monica Cosby es una feminista activista de la organización Madres unidas contra la violencia y el encarcelamiento2 en Estados Unidos, que sobrevivió a 20 años de encierro en diferentes cárceles de ese país. Ella conoció la rueda de cómo funciona este poder y control de la violencia de género por una compañera de celda. Justo un día después, hicieron un allanamiento en su módulo y las guardias destrozaron todas las pertenencias que tenían. Ese hecho les dejó muy afectadas por el despliegue de fuerza y la agresividad. Ella, además, acababa de salir de estar casi 8 años en confinamiento solitario. Estas experiencias traumáticas hicieron un clic en su cabeza al visualizar la rueda del poder y control que había visto a su compañera. Ella se vio identificada desde la experiencia que vivía y sentía en la prisión con las manifestaciones recogidas en la imagen gráfica circular. Se sentía igual. Estar en la cárcel le hacía sentirse como en una relación abusiva y violenta.

Junto a otras sobrevivientes, actualizó la Rueda del poder y control, basada en su propia experiencia carcelaria3. Según sus vivencias, en la prisión se dan las mismas manifestaciones que en la violencia de género: abuso emocional; intimidación y acoso; coerción y amenazas; abuso económico; uso y abuso de los privilegios; minimización, negación o culpabilización; aislamiento y uso interesado de la prole. Para ellas, el encarcelamiento replica la dinámica de poder y control que se da en las relaciones abusivas.

La cárcel les infantiliza, les humilla, les hace sentir mal consigo mismas, les insultan, les hace creer que están locas, lo que supone un abuso emocional. Por otro lado, existe una intimidación y acoso que las hace sentir miedo. En los allanamientos les rompen sus pertenencias, despliegan armas, les hacen revisiones con desnudos, condicionan las salidas y su libertad.

También se dan la coerción y las amenazas. Si no obedecen pueden perder las visitas, las actividades y pueden ser castigadas o amenazadas con el aislamiento. Junto con el abuso económico, el trabajo penitenciario es explotador, los precios de algunos productos en el economato son exorbitantes, controlan en qué puedes gastar el dinero y quién te lo puede dar.

Además, existe un uso de los privilegios, ya que la institución les trata como sus sirvientas, imponen reglas arbitrarias que hay que cumplir y les somete a una vigilancia constante. Por otro lado, la cárcel desplaza la culpa por los abusos diciendo que ellas los causaron, imponen represalias si presentan quejas y les dicen que están en la cárcel por «tu propio bien», lo que supone una minimización, negación y culpabilización.

El aislamiento se ve incrementado por el aislamiento físico, los muros, los barrotes y las cerraduras. Dentro controlan a dónde van, qué hacen, qué leen; limitan su trabajo y sus actividades. Controlan a quién puede visitar, con quién pueden hablar por teléfono, leen su correo.

Por último, también utiliza a los hijxs. La institución hace que se sientan culpables por abandonarles, amenazan con retirar sus visitas o con separarles de forma permanente de las criaturas.

Si tenemos en consideración que un 86% de las mujeres presas son sobrevivientes de violencia doméstica o sexual, el encarcelamiento no hace más que agravar ese trauma. A todo ello hay que sumar que no pueden salir, ni escapar, por lo que muchas se sienten atrapadas en un “infierno”.

El encarcelamiento replica la dinámica de poder y control en las relaciones abusivas y las perpetúa, por tanto, el trabajo feminista para acabar con la violencia de género debería igualmente incluir, dentro de su agenda, acabar con las prisiones.

1 https://www.researchgate.net/figure/The-Power-and-Control-Wheel_fig2_279291464

2 Moms United Against Violence and Incarceration (MUAVI)

3 https://www.researchgate.net/figure/Monica-Cosbys-Intimate-Partner-Violence-and-State-Violence-Power-and-Control-Wheel_fig1_383566180

Alicia Alonso Merino

Fuente: Desinformemonos

Discriminación y desatención en Mansilla de las Mulas (León)

Iván Feijóo ha escrito a les compas de La Corda sobre la situación en el módulo diez en la prisión de Mansilla de las Mulas, en León. En su carta nos describe tratos discriminatorios, desatención médica muy grave, desorganización, falta de material y recursos, y acoso y abuso de poder por parte del jefe de servicio y la directora del centro entre otros. A partir de su carta, publicamos el siguiente comunicado:

«Mi nombre es Iván Feijóo Cabo. En la actualidad estoy interno en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas (León). Llevo 10 meses destinado en el módulo diez, y tres meses y medio en un puesto remunerado como encargado del módulo. Mis tareas específicas son recoger y ordenar el material de limpieza y dirigir a mis compañeros que tienen un destino asignado en las labores de limpieza del módulo. Últimamente ciertos funcionarios se están tomando la libertad de solicitarme realizar tareas que no son específicas de mi puesto. Tareas que corresponden a su puesto de trabajo.

El mal funcionamiento de los funcionarios en este centro es notable. Algunos imagino que simplemente seguirán directrices de sus superiores, las cuales son intransigentes en algunos casos y en otros totalmente carentes de ningún sentido práctico, y esta no es una opinión personal sino una realidad que cualquier persona que tenga un poco de capacidad cognitiva podría apreciar sin la más mínima dificultad. El régimen poco ortodoxo de esta cárcel es una amalgama donde se encuentra tanto el maquiavelismo más exhaustivo, la hipocresía que parece ser una enfermedad endémica en todos y cada uno de ellos, y en otros casos simplemente la ignorancia o la aceptación sin la más mínima reflexión. Este último es a mi juicio el más perdonable, ya que demuestra cobardía o estupidez.

Hasta el momento he centrado mi escrito de una forma general para hacer ver el declive y la situación totalmente lamentable en la que se encuentra esta prisión. Mi principal propósito es sacar a la luz los comportamientos, acciones y actitudes de varios miembros de la cúpula de este centro a los que muchos tienen por vacas sagradas.

Comienzo por el señor Bonifacio, jefe de servicios de la prisión. Responsable del fichero FIES, inmiscuido en labores de seguridad y solo el sabrá que más labores. El señor Bonifacio como tu mismx has podido comprobar tuvo un comportamiento abusivo, rozando el delirio de superioridad propio de un enfermo narcisista con mi compañero y amigo XXX. Como tu bien sabes, este señor creyéndose por encima de los tribunales decidió prohibirle cualquier comunicación con el exterior, la cual estaba únicamente restringida con la víctima.

No tan solo con XXX ha tenido «Bonnie» sus más y sus menos. Conmigo también ha tenido algunos comportamientos poco acertados, comentarios indiscretos y actitudes discriminatorias.

Comenzaré relatando cuando el equipo de seguridad me retuvo sin informarme de ellos unos guantes que mi familia me trajo en un vis a vis. Me enteré de la retención cuando al no encontrarse los guantes en la bolsa, pedí al funcionario que llamara a ingresos y al cual le informaron en objetos retenidos. Tras enterarme de esto envié una instancia pidiendo explicaciones tanto a «Bonnie» como a Fernando, subdirector de seguridad. Este último ni me contestó, y el primero contestó que los guantes no eran un objeto permitido en el módulo que me encuentro, ya que podría herir tanto a mis compañeros como a los funcionarios con los mismos. Comenté este suceso al educador del módulo. Este habló personalmente con «Bonnie» y don Fernando, alegando que yo no era una persona violenta ni conflictiva, lo cual corrobora mi expediente libre de sanciones desde que entre en prisión hace año y medio.

«Bonnie» y Fernando hicieron caso omiso al alegato del educador. Monstrándose con su actitud que para ellos nadie de ningún módulo ordinario merece un voto de confianza.

Hace aproximadamente mes y medio me llamaron por megafonía para informarme que tenía que acudir al médico, lo cual me desconcertó, ya que en ninguno de los días previos me habría apuntado al médico. Ya fuera del módulo, el funcionario me confesó que no íbamos al médico, si no que alguien quería hablar conmigo. En ingresos me esperaba «Bonnie», cosa que no supe hasta que abría la puerta del despacho. Con una actitud aparentemente más cercana de lo habitual en é, claramente para crear un falso ambiente de confianza. Durante esa entrevista me realizó varias preguntas totalmente fuera de lugar en respecto a porqué vivía con un FIES 3, interno marroquí acusado de terrorismo, si este me estaba adoctrinando o enseñando su idioma natal. Después me realizó una pregunta que si fuera a una mujer a la que se le hubiera realizado estaríamos hablando de acoso, según los conceptos actuales del término. Textualmente dijo, refiriéndose a mi compañero de celda: «¿Qué sois? ¿Amigos? ¿O tenéis una relación carnal?«.

Con estas declaraciones sobre actitudes, hechos y comportamientos del señor Bonifacio podemos llegar a la conclusión de que la prisión de Mansilla de las Mulas tiene como jefe de servicios a una personas con actitudes despóticas, rasgos narcisistas y psicopáticos, mentalidad maquiavélica, ya que solo le importa el fin y que este justifica los medios, llegando incluso a utilizar la injuria como hizo en el caso de XXX. Un sujeto indigno de confianza que haría trampas jugando al solitario.

Desgraciadamente esta hipocresía y métodos poco ortodoxos no solo conciernen a Bonifacio, sino también a la señora directora de este centro, la señora Henar. Hace aproximadamente dos semanas me dirigí a la señora Henar a través de una instancia informándole del abandono en el que se encuentra este módulo, informándole que estaba en mi conocimiento su predilección por los módulos de respeto, mas si venía y se preocupara por este módulo no perdería su tiempo. El módulo pertenece a la cárcel al igual que los demás módulos que la conforman.

Después de esto, tanto el educador, la psicóloga del módulo y el jefe de servicios me dijeron que la señora Henar les había comentado que le escribí una instancia faltándole al respeto y que casualmente ninguno de ellos ha visto. Las repetidas veces que les volví a preguntar me respondieron que aún no se la había enseñado. Esta decisión de la señora Henar por ocultar la instancia es plenamente comprensible en una persona que está mintiendo, ya que mostrando la instancia su mentira se vendría abajo, ya que a ningún juicio parcial se encuentra en esa instancia ninguna frase o palabra irrespetuosa.

El porqué miente queda a mi juicio bastante claro. La señora Henar se hace con unos testigos a primera vista confiables (su cargo y puestos de trabajo así lo corroboran), para después utilizar contra mi la supuesta falta de respeto en el momento más oportuno para ella La señora Henar es una persona rencorosa, y la verdad dicha de una forma correcta y respetuosa hiere, como mis palabras hirieron a la señora Henar. La señora Henar despidió a mi compañero YYY de su puesto de trabajo después de que este interpusiera una demanda reclamando sus derechos, lo cual es un acto que indica rencor, ya que el despido no estuvo motivado por alguna infracción de Otman en respecto a su trabajo.

No soy una persona seguramente informada para saber si la señora Henar está o n en sus capacidades para dirigir la prisión. Intelectualmente no me cabe duda: Es licenciada en psicología, así que asumo que su coeficiente intelectual está en la media, pero hay varias de sus gestiones que como mínimo son cuestionables. Hasta donde llega mi entendimiento, y estoy bien informado, la directora del centro acude a todos los módulos del centro preocupándose de estos por igual, según las necesidades de los mismos. En la gran mayoría de las cárceles los internos de los módulos ordinarios disfrutan de los lugares comunes de la prisión y de las actividades que en estos se organizan, siempre y cuando no tengan alguna incompatibilidad o algún tipo de sanción que se lo impida. Prohibir la salida a todos los internos de un módulo ordinario muestra una actitud y un pensamiento lleno de prejuicios y un razonamiento sesgado, alegando que son módulos violentos. Siguiendo ese razonamiento, ¿puede asegurar la señora Henar que en los módulos de respeto se les prohíbe la salida? Puede tan siquiera saber que sujetos de los módulos de respeto son violentos o como reaccionarían ante una situación que no se haya dado en el módulo pero si pueda surgir fuera de él?

Está más que claro y es una certeza que los internos de módulo de respeto deben de tener una serie de beneficios, como la facilidad para conseguir permisos, el tercer grado, en definitiva beneficios penitenciarios individuales, mas en lo que concierne al estado del módulo, la repartición de material de limpieza, el estado y material en gimnasio, taller y la salida a eventos culturales y académicos deberían ser iguales para todos los módulos. Lo contrario es totalmente ilógico.

Los servicios médicos de la cárcel se llevan la palma a la mediocridad e incompetencia de este centro. Lógicamente los médicos de una cárcel no van a ser los médicos del hospital de Navarra, la mayoría estarán por mala praxis o por algún tipo de circunstancia que les impida ejercer sus funciones en otro lugar, pero que un médico ni osculte ni escuche a su paciente, creyéndose conocedor de su dolencia nada más entra por la puerta, esto no es mala praxis sino estupidez y negligencia.

También veo necesario hacer constar la demora de las citas médicas, que en ocasiones se demora más de una semana, lo cual indica una falta de organización o desidia importantes, ya que es matemáticamente imposible que con las horas que la enfermería se encuentra operativa, teniendo en cuenta el número total de internos del centro y el porcentaje de estos que se encuentren enfermos en un lapso determinado de tiempo, es imposible que una cita médica tarde una semana.

Dentro de las negligencias médicas hay una que voy a relatar aquí, ya que la sufrió y la sufre mi compañero y amigo ZZZ. ZZZ lleva muchos años con problemas musculares, siendo ignorado por el equipo médico del centro, lo que ha agravado sus problemas. Todo el mundo sabe (no es necesario una licenciatura en medicina para ello) que los problemas musculares, como los relacionados con la estructura ósea, si no son tratados se agravarán con total seguridad, pudiendo derivar en lesiones irreversibles, como es el caso de mi amigo ZZZ. ZZZ lleva solicitando asistencia médica de forma asidua, negándose los médicos a recibirle, teniendo incluso cortado un tendón de la polla se niegan a recibirle. Ni siquiera puede escribir, pero es tanto el odio acumulado que si no puede con una pluma lo hará con un cuchillo o con una colt.

Su corazón sufre dolencias que no son solo provocadas por las arritmias que sufre. Su caso además de negligencia denota marcados tintes de odio. Odio contra él por sus opiniones diferentes de las suyas, castigándolo con la indiferencia ante sus necesidades médicas. La directora Henar ha sido informada y no ha movido un solo dedo. Me pregunto qué hace esa mujer, pero intuyo que mi imaginación queda desbordada y prefiero no pensarlo. Pero al que con silencio mata, sordo muere.

Ahora me dispongo a relatar problemas y dificultades a las que se enfrenta mi módulo a diario. Comenzando por el lamentable estado de las instalaciones, literalmente la cárcel de la señora Henar se cae a cachos, y cuando hay algún problema con las instalaciones es tal la demora que cuando acuden hay tres más, y por si fuera poco el arreglo es tan efímero que apenas dura días. Las bolsas de basura y los lotes de higiene personal se reparten una vez cada dos meses, dando treinta bolsas para sesenta días. Los recuentos se realizan en el patio lloviendo y con frío, cuando estos se pueden llevar a cabo en el salón. Los cierres y aperturas de las celdas se efectúan según convenga al señor funcionario, sin horario fijo, y los recuentos aun estando las luces encendidas nos enfocan con una linterna. En las puertas de las celdas constan el nombre del interno o internos que las ocupan, sin embargo nos llaman a voces como si fueramos animales. Existe unos horarios estipulados por instituciones penitenciarias y existe el respeto, así que lecciones ninguna.

No se puede sembrar espinos y querer recoger trigo, y si quieren recogerlo XXX les deja el tractor. Son tan torpes que no pasan desapercibidos ni en una escuela de payasos, del primero al último. No saben hacer la O con un vaso, y ahora ya no somos uno ni dos, sino varios.

Debajo del cielo todo tiene su tiempo y su hora, y esa hora llegará. ¡Is a time to kill!

Queremos terminar esta extensa carta diciendo lo siguiente: En mis plenas facultades, en mi nombre y representación quiero que todo lo relacionado en el contenido de este escrito sea publicado, sin más trámites que los expresados, que conozca la sociedad general que las cárceles en nuestro país no son un hotel y que la impotencia, la rabia y el odio que ello genera tendrá sus consecuencias tarde o temprano, pues todo en la vida es lícito pero no todo me conviene.

A todo el colectivo mando un fuerte abrazo, y mis eternas gratitudes por su apoyo.»

Para escribir al compañero:

Iván Feijóo Cabo

Centro Penitenciario Mansilla de las Mulas

Villahierro-Centro Penitenciario, 0 S N

24210 Mansilla de las Mulas, León

 

Fuente: La Corda

Campaña contra la violencia policial y carcelaria

Como ya hicimos durante el confinamiento en 2020, hemos elaborado un cartel para difundir por Cantabria a modo de buzón contra la tortura y los malos tratos de cara a poder escuchar, dar voz y contribuir a la difusión de aquellas prácticas violentas llevadas a cabo en centros de régimen cerrado como las cárceles, en comisarías y en la calle.

Puedes escribirnos a nuestro correo. Como mínimo, nosotras nos comprometemos a difundir y denunciar públicamente (no judicialmente) aquella situación que hayas sufrido. También entendemos que las personas, cuando vivimos estas situaciones, no siempre queremos denunciarlo ni hacerlo público. Es por ello que no tenemos por qué difundirlas si lo que preferís es únicamente compartirlo y ponerlo en común.

Si consideráis esta propuesta de utilidad, podéis escribirnos aquí:

henas.noblogs@mailfence.com

¡Salud y fuerza!

No es un caso aislado: Las cárceles son centros de exterminio. Miguel desde A Lama

Miguel es un compañero preso en la cárcel de La Lama, en Pontevedra.
Recientemente ha contado las torturas que ha recibido por parte de los carceleros y ha pedido que difundamos sus palabras para señalar a sus torturadores. Sabemos que este caso no es único y que, día a día,
en las cárceles se tortura, violenta y aisla (dentro del propio aislamiento) a las personas que están privadas de libertad. Por ello, hacemos un llamado a compartir esta y tantas otras experiencias para visibilizar la realidad de las cárceles. Que los muros caigan y les preses salgan!

Aquí las palabras de Miguel:

10 de febrero de 2025

Llevo de 14 años preso, 11 años y medio en 1r Grado*, me he recorrido 17 prisiones. Hace 3 días, me vinieron les carceleres equipades con: chalecos, cascos, escudos, rodilleras, coderas, porras… Me pegaron tremenda paliza, me llevaron desde Aislamiento a la Enfermería, con los grillos**. Una vez allí, el médico Dr. Enriquillo me pinchó a saberse lo qué, después me ataron a la cama con correas homologadas, siendo yo epiléptico***. El Jefe de Servicios Dr. Chan me torturó dándome con la porra en la planta de los pies y mas extremidades. Estuve toda la noche atado y parte de la mañana.

* 1r grado: El primer grado penitenciario es la forma más estricta de cumplir con la pena privativa de libertad.

**Grillos: Se refiere a grilletes, tambien conocidos como esposas o manillas.

***Ante una crisis epiléptica es muy peligroso estar atade por riesgo de ahogamiento. El cuerpo debe estar en posición lateral y poder moverse libremente.

Si quieres escribirle palabras de apoyo:


Miguel Codón Belmonte

Centro Penitenciario A Lama
Monte Racelo s/n
36830 A Lama, Pontevedra

 

Cualquier muestra de solidaridad del tipo que sea es bienvenida!!
Abajo los muros

seguir leyendo

¿Y si cerramos las cárceles? XXII Marcha contra la Macrocárcel de Zuera

30 de marzo de 2025

Comunicado XXII Marcha contra la Macrocárcel de Zuera

¿Y SI CERRAMOS LAS CÁRCELES?

Una buena pregunta para plantear a la sociedad sería cuestionar la realidad del encierro ¿Y si no existiera la cárcel tal y como la conocemos? ¿Y los centros de menores? ¿Y los de internamiento de personas extranjeras?

Hay todo un imaginario popular que presenta a las personas presas como seres horrendos, asociales, malas por naturaleza. Más aún con la irrupción de un autoritarismo de derechas que ha permeado en parte de la sociedad.

Ahora bien, la cruda realidad es que el sistema penitenciario lleva mucho tiempo matando moscas a cañonazos. Aplicando penas muy severas para problemas que en realidad son sociales y que llevan aparejadas desde la aparición del sistema de macrocárceles, sufrimiento añadido por problemas que persisten: hacinamiento, falta de recursos, desatención médica, padecimiento físico y, sobre todo, mental.

Porque, aunque las macrocárceles o los centros de menores han cambiado ligeramente el modelo, las que hace décadas llevaban a la gente a prisión siguen siendo las mismas que las lleva ahora. A saber: pobreza, exclusión social, adicciones, patologías mentales… Cuando no es la disidencia del sistema. No hay más que conocer casos como el de los 6 de Zaragoza para comprobar que la cárcel también sigue siendo un método para frenar a lxs disidentes de todo tipo. En palabras de Pastora González: la cárcel no castiga el delito, castiga la pobreza y la rebeldía.

En el caso de los centros de internamiento de extranjeras te conduce al encierro una simple falta administrativa, un sistema establecido a nivel europeo que convierte a las personas en clasificadas como legales o ilegales según su pasaporte. Claro, cuando a ese pasaporte no le acompaña una determinada situación económica. Ningún rico es ilegal en ninguna parte.

Y si las causas siguen siendo las mismas ¿Por qué no se han cambiado los remedios si éstos no han funcionado?.

El diseño del sistema de macrocárceles fue en su momento una solución pensada para hacer económicamente más viables los talegos y para que las cárceles salieran del imaginario colectivo enviándolas a mitad de ninguna parte, como es el caso de Zuera. Hasta el aislamiento se ha vuelto más perverso y se han instituido sistemas como el Fichero Internos de Especial Seguimiento (FIES). Sin embargo, los problemas de base no se enfocan. Nos venden estadísticas convenientemente cocinadas para generar sensación de inseguridad, incluso se persiguen fantasmas como los okupas que te van a quitar tu vivienda o las migraciones como el mal que nos va a arrebatar una cultura nacional que nadie sabe explicar muy bien cual es.

Por ello volvemos frente a los muros. Para pensar en derribarlos, pero también para cuestionar todo: la falsa idea del delito, la imposible reinserción de aquellas a quien se machaca en vida, la inhumanidad del encierro y las carencias cotidianas.

Un año más, ni cárceles, ni muros, ni reformatorios, ni Cies.

seguir leyendo

Fallece otra persona presa en la cárcel de Zaballa (Araba)

CONVOCAMOS CONCENTRACIÓN EN GASTEIZ EL DÍA MIÉRCOLES 19 DE MARZO A LAS 13H EN LA PLAZA DE LA VIRGEN BLANCA

La mañana del día 14 de marzo de 2025, una persona entre 34 y 35 años con residencia habitual en Vitoria-Gasteiz, es encontrada muerta en su celda en la cárcel de Zaballa.

La información nos llega por parte del colectivo de familiares de personas presas y esto es lo que conocemos: la persona, originaria de Vitoria-Gasteiz y padre de una hija, se encontraba encerrado en un módulo de respeto en el CP de Zaballa. Estaba recibiendo medicación psiquiátrica en cantidades ingentes y se encontraba en la celda acompañado por otra persona presa en el mismo modulo.

Intuimos que este acompañamiento en la celda dependiera de la activación del protocolo anti-suicidios, que prevé como medida principal la asignación urgente de un interno de apoyo, es decir, una persona sin ningún tipo de competencia médico-sanitaria y que muchas veces no quiere asumir esta carga de responsabilidad a la que se ve obligado, sobre todo teniendo que hacerse cargo de los cuidados de una persona con un historial psiquiátrico y que necesita atención especializada y un seguimiento adecuado.

NO ES UN CASO AISLADO NI UNA EXCEPCIONALIDAD.

Ya van 9 muertes en las cárceles de la CAV desde la asunción de competencias por parte del Gobierno Vasco en 2021.

Por un lado, la asistencia médica en prisión es insuficiente, superficial y de difícil acceso. Por el otro, la falta de comunicación y ocultamiento de información con las familias y el exterior, en referencia a estas muertes, es sistemático por parte de los responsables penitenciarios.

Además de las condiciones de vulnerabilidad individuales, no hay que olvidar el efecto dañino en la salud que se impregna en los cuerpos en prisión: el aislamiento, las difíciles dinámicas relacionales, la mala alimentación, las relaciones de subordinación con el entorno.

Las cárceles son estructuras que generan efectos devastadores en la salud mental y física de quienes las habitan.  

¿Qué mecanismos de comunicación tienen las Instituciones Penitenciarias sobre las muertes que ocurren detrás de sus muros? ¿Cómo se informa a la sociedad sobre las personas que mueren en prisión? ¿Cuántas de estas personas, sin redes familiares, caen en el olvido? ¿Cuáles son las causas que originan estas muertes? Una vez más, nos indigna la falta de transparencia por parte de la Administración penitenciaria vasca.

Instamos a la Dirección General de Prisiones, al Ministerio del Interior y al Gobierno a tomar medidas urgentes para prevenir estas muertes.

Exigimos que el Ministerio Fiscal no se inhiba y proceda de oficio a investigar estas muertes, con el fin de esclarecer las circunstancias y razones que las provocaron, y que brinde a las familias información y apoyo legal para que puedan exigir responsabilidades civiles y penales derivadas de la gestión de la justicia penal, incluyendo el derecho a recibir indemnizaciones por estas. Además, pedimos que se les ofrezca apoyo psicosocial, ya que les familiares se ven claramente afectades por la negligencia en la custodia de los reclusos.

Rogamos la excarcelación inmediata de las personas reclusas con problemas de salud física, mental y patología dual que, en muchos casos, derivan en suicidio. Estas personas requieren cuidados y atención médica que no pueden ser proporcionados adecuadamente en prisión, lo que empeora su estado de salud y bienestar psicológico.

Resulta necesaria una reforma de la legislación penal y penitenciaria, que prolonga innecesariamente las condenas y limita el acceso a permisos, tercer grado y libertad condicional.

No más muertes en prisión, no más abusos psicológicos y físicos, no más negligencia médica, no más aislamiento.

¡Que los muros de las cárceles dejen de esconder sus víctimas!

Que tu muerte en prisión sea la última y que la Justicia repare tu abandono.

Fuente:  Salhaketa Araba (Arabako presoen aldeko Elkartea)

IX Encuentro de distribuidoras autogestionadas

“IX ENCUENTRO DE DISTRIBUIDORAS AUTOGESTIONADAS”
SÁBADO 15 de MARZO de 11:00 a 18:00 en el Rockbeer Thenew (C/ Peñas Redondas 15, SANTANDER).
Podrás encontrar vinilos, cintas, cds, libros, fanzines, láminas, camisetas, chapas, parches… de distintos sellos, distribuidoras, colectivos, editoriales… que funcionamos en Cantabria y demás lugares del estado.
– Bloody Eye Productions
Global Help Records (Madrid)
Infest Discos
– Malditos Vinilos (Asturies)
– Muerte Matar Records (Bilbo)
– Ni Fronteras Ni Banderas (Iruña)
– Pangea Distri (Asturies)
– Pin the Riot
Actividades paralelas al encuentro:
16:00 – «Lejía sin conocimiento. Taller para destrozar ropa bien destrozada» A cargo de Pedro Luis Montero.
Durante todo el día sorteos de material autogestionado

Un recluso de la cárcel de Botafuegos, en Algeciras, denuncia una brutal agresión por parte de los carceleros

La madre de un recluso de la cárcel de Botafuegos, en Algeciras, ha denunciado ante el juzgado que su hijo fue objeto de una paliza por parte de varios funcionarios. Según la denuncia, los hechos tuvieron lugar el pasado 14 de febrero en torno a las 13:00 en el módulo 15, y el interno no ha sido sometido a una inspección médica exhaustiva a pesar de que presentaba hematomas «en el 90% de su cuerpo», además de protuberancias en la cabeza y supuraba por un oído. La principal preocupación de la familia es que se le pueda realizar un examen médico exhaustivo en el hospital que descarte que sufre alguna lesión interna.

El escrito presentado en el juzgado indica: «El motivo de la agresión, según los funcionarios del turno, fue que mi hijo facilitó algo a algún compañero, cosa que negó en todo momento, por lo que la funcionaria que se hallaba en el turno le propinó amenazas que cito textualmente: ’quédate con mi cara que no vas a poder olvidar en un montón de años’. Seguidamente, cerraron las puertas, dejándole en su habitación, y se oyó ’código dos’. Todo se originó en segundos, se presentaron varios funcionarios y fue conducido a una habitación, donde fue desnudado, golpeado, pateado brutalmente, hasta quedar casi inconsciente, escuchando a alguien decir ’nos estamos pasando’».

La denuncia fue interpuesta el lunes 17, un día después de que la madre del recluso tuviera conocimiento de los hechos, y asegura que aún no había sido atendido por los servicios médicos. «De lo mal que se encontraba, al día siguiente no pudo realizar las pertinentes llamadas que recibo, hasta el cuarto al día. Comunicó el domingo 16 a las 13:00», indica el escrito.

Fuentes de Instituciones Penitenciarias han indicado a Europa Sur que una vez que la denuncia sea tramitada en el Juzgado -se interpuso a través del juzgado que estaba en funciones de guardia y tenía que entrar en reparto- realizará los informes que le sean solicitados durante la investigación de los hechos.

Fuente: Grupo de tortuga

Proyección del documental «Cárceles bolleras», con la directora Cecilia Montagut

Arrancamos hacia el 8M con muchas ganas.

El martes que viene compartiremos un documental sobre disidencias en el sistema penitenciario, y además tendremos a la directora con nosotres.

SINOPSIS

Andrea hizo un viaje con droga desde Argentina. La llevaron directamente del aeropuerto de Barcelona a la cárcel.

Katia estuvo dos años en la prisión de Martutene, en Euskadi.

Estos relatos, junto con los de otras ex presas e investigadoras de España, Brasil y Argentina, visibilizan la realidad de las mujeres entre rejas y cómo la desigualdad de género atraviesa su vida en prisión.

En estas circunstancias, el deseo lésbico se convierte en una forma de resistencia frente a la institución penitenciaria.

Seguir leyendo

Trasladan al compañero Steven Giraldo

Steven se encontraba preso en Huelva en unas condiciones muy abusivas, como relató en cartas publicadas anteriormente. Eso no cambió, sino que fue sucesivamente desgastando la paciencia del compañero, que insistía en pedir el traslado a un lugar donde tuviera familia cerca que lo pudiera visitar. Además, a partir del mes de agosto la comunicación por carta cesó, el centro penitenciario retenía el correo. En sus letras podemos sentir claramente la necesidad de amor y el abandono que sufre entre rejas, además si eres una persona visceral y que no se deja aplacar por los uniformes autoritarios, aún te incitan más, encendiendo esa furia y rabia que cualquier persona pudiera sentir si es privada de libertad y vejada. Los carceleros con su poder se burlan de ti, te rompen fotos de personas queridas, te intervienen el correo, incluso bloquean números de teléfonos de tus vínculos para que no puedas comunicarte con ellxs. Esto es lo que le sucede a nuestro compañero.

Sus sensaciones son duras como nos cita en su carta: «me siento vacío porque sé que prácticamente es como si estuviera muerto, la cárcel es el “cementerio de los vivxs”.»

Y no solo le sucede con su situación personal, si no que es incapaz de quedarse de brazos cruzados cuando presencia una injusticia, eso también hace que entre en conflictos con funcionarios e incluso con los mismos presos. «Estoy harto ya de tanto abuso tanto psicológico como físico, tanto de presos como de funcionarios y médicos, el ver que aquí la gente tiene miedo y son sinvergüenzas, no tienen huevos de luchar contra este sistema corrupto y abusador. »

Finalmente, en diciembre del año pasado tuvo una pelea con otro preso en la cual se involucraron carceleros, de los cuales se defendió. Esta pelea se hizo noticia y se dio voz a “sindicatos” de carceleros, que como siempre aprovecharon para pedir ser agentes de la autoridad. Esta pelea tuvo como consecuencia que Steven fuera enviado a primer grado. Unas semanas después fue trasladado a Picassent donde se encuentra, en el momento, tranquilo, aunque los problemas de comunicación han persistido. Prácticamente no tenemos noticias del compañero, envía cartas que nunca llegan y a veces parece que tampoco recibe todo lo que se le envía desde fuera, ni de nuestra parte ni de su familia.

Por eso animamos especialmente a escribirle unas líneas para inundar de cartas y que sepan que no está solo ante el monstruo carcelario.

Para escribir al compañero:


Steven Giraldo Zapata

Centro Penitenciario de Picassent
Carretera N-340. Km 225.
46220 (Picassent) Valencia


Fuente: 
La Corda