Ecuador: el neoliberalismo, la cárcel y «las vidas que no importan»

El pasado martes 23 de febrero se suscitaron amotinamientos en Turi, en Latacunga y Guayaquil, con un saldo de, al menos, 79 fallecidos: 33 en la cárcel de Turi, 34 en la cárcel regional de Guayaquil y ocho en la cárcel de Latacunga. Estas tres cárceles aglutinan el 70 por ciento de la población carcelaria del país.

En general, las personas privadas de libertad (PPL) hacen uso del amotinamiento como acción política organizada y forma de mostrar el descontento por las condiciones infrahumanas e indignas a las que se encuentran sometidxs. Sin embargo, los asesinatos que se desarrollaron ese día «dicen que» parecen corresponder a una pugna interna de poder por el control interno de las cárceles. En la tarde de ese día, se denunciaba que, en la cárcel de Turi, la totalidad de la población carcelaria se dirigió a un pabellón de aproximadamente 50 personas, cargando armas y motosierras. A vista y paciencia de la Policía Nacional, el 23 de febrero, se dio una verdadera masacre en las cárceles del Ecuador.

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Sobre la necesaria sintonía entre la calle y la cárcel

Entender la solidaridad antiautoritaria como una relación que involucra como actores principales a lxs presxs y a los entornos activos en la calle, es entender que es indispensable luchar dentro de la cárcel, de lo contrario la práctica solidaria se transforma en asistencialismo y caridad, siendo lx/el presx unx mero receptor pasivo de los apoyos que puedan llegar de afuera no incorporándose ni aportando a las iniciativas de confrontación. Resulta necesario que la consigna «Con la cárcel nada termina» se lleve a la práctica utilizando todos los medios que se dispongan, los cuales, aunque sean escasos, pueden ser sumamente eficaces. Así lo han demostrado las diversas luchas en la larga y rica historia de la prisión política, caracterizadas por la disposición y la decisión de lxs presxs de llegar hasta las últimas consecuencias para lograr propósitos trazados. Dentro de la cárcel cada minuto de patio, cada libro que ingresa, cada artículo que se permite tener en la celda o cada espacio de autonomía y desarrollo individual por más mínimo que sea se ha logrado a través de la lucha, nada es gratis; basta con hacer memoria o con investigar de qué manera gendarmería ha accedido, por ejemplo, a más horas de desencierro en la cárcel de máxima seguridad o a la inexistencia de locutorios en el C.A.S, para darse cuenta de eso.

La movilización activa al interior de la prisión ha conseguido también importantes triunfos en lo que respecta al regreso de lxs presxs a la calle, doblándole la mano a las leyes, y logrando ejercer una presión efectiva al Estado, que en varios momentos se ha visto obligado a sentarse a conversar y dar solución a las exigencias.

No obstante estos triunfos nunca se hubieran conseguido sin el apoyo solidario, las demandas y exigencias de lxs presxs se quedarían en el interior de los altos muros, sin la constante movilización que rompe aunque sea momentáneamente con la normalidad. Imprescindible, por lo tanto, es que exista una sintonía real entre los distintos colectivos e individualidades solidarias, que se traduzca en una comunicación e intercambio de visiones orientada a la confrontación, la que innegablemente fortalece la lucha y los entornos comprometidos en ella. De esta manera la solidaridad pasa a ser una práctica combativa y ofensiva que se toma la palabra y los momentos, que genera acontecimientos y rupturas.

Ahora bien, somos clarxs en señalar que no entendemos la lucha sin la confrontación. Aunque muchas veces no logremos lo que nos proponemos, de igual manera hemos insistido en el enfrentamiento y lo seguiremos haciendo porque sencillamente ha sido y es la manera como hemos decidido llevar nuestra vida. Persistiremos en la confrontación y si esta no se presenta, la iremos a buscar y la provocaremos, ya que solo golpeando generaremos grietas a la sociedad.

¡Contra la perpetuación de las condenas!

¡Derogación de la modificación al D.L 321!

¡Amnistía para lxs presxs de la revuelta!

¡Presxs en guerra a la calle!

Mónica Caballero Sepúlveda

Sección de connotación pública-Cárcel de San Miguel

Francisco Solar Domínguez

Sección de Máxima Seguridad-Cárcel de Alta Seguridad

Febrero 2021

Complicidad y solidaridad revolucionaria

Díptico informativo respecto a la situación de lxs compañerxs anarquistas Mónica y Francisco. Pincha en la imagen para verlo o descargarlo.


Fuente: Anticarcelaria

Vacuna S.O.S cárceles

El incremento de las muertes en prisión por motivos no naturales y relacionadas con el coronavirus se da en medio del hermetismo y ocultamiento sistemático de las mismas.

La suspensión de las comunicaciones con familiares y amistades; la consideración como grupo de riesgo a vacunar prioritariamente al funcionariado penitenciario y no tanto a las personas presas; la situación en muchos reclusorios, y departamentos carcelarios, de masificación, hacinamiento, humedad, suciedad, celdas pequeñas compartidas y, en general, las condiciones de vida infrahumanas que facilitan la transmisión del coronavirus…, son el pan nuestro de cada día en las cárceles vascas y españolas. Además, se dan con mayor intensidad en determinados penales y departamentos, como enfermerías, aislamiento o módulos de mujeres.

Todas estas cuestiones son la expresión del abandono y ensañamiento con el que la administración vasca y española tratan a las personas presas. El servicio de salud vasco, y del resto de autonomías, podrían haber llevado la iniciativa ya, como en el caso de Cantabria. Hubiera sido fácil haber posibilitado vacunarse a la población encarcelada para evitar la transmisión y facilitar su inmunización.

Pero no lo están haciendo con la urgencia y emergencia necesaria. De hecho, para quienes ya han muerto es demasiado tarde.

Es mejor limitarse a suspender derechos y hacer la privación de libertad más cruel. Imagínense que en las residencias para ancianos hubieran vacunado al personal sociosanitario y no a las personas mayores, limitándose a mantenerlas encerradas sin visitas.

Hubiera sido un escándalo que derrumbaría al gobierno .Seguramente otro gallo hubiera cantado, y hoy la población encarcelada hubiera accedido a la vacuna, si la epidemia se hubiera llevado por delante la vida de algún personaje preso de la calaña de Rato o Urdangarin, a los que, por cierto, se concede con sorprendente facilidad –en comparación con el resto– beneficios penitenciarios tales como permisos de salida, régimen abierto y libertad condicional.

Cesar Manzanos Bilbao , febrero 2021

Fuente: Salhaketa Araba

La Inquisición Penitenciaria: a propósito de la prohibición de un libro

Hace poco más de un año publicábamos el libro «La radicalización del racismo. Islamofobia de Estado y prevención antiterrorista» (Cambalache, 2019) con la intención de denunciar el racismo de Estado que se reproduce a través de las políticas de “prevención del extremismo violento”.

En el libro se presenta el caso de Mohamed Achraf como una muestra paradigmática de la maquinaria que el Estado pone a disposición del racismo institucionalizado. Tras la publicación del libro, le enviamos un ejemplar a Mohamed a la prisión de A Lama (Pontevedra) para que pudiera conocer cómo habíamos relatado su caso. Sin embargo, Instituciones penitenciarias se negó a entregárselo y, hace unas semanas, la Audiencia Nacional ratificó la decisión de retener el libro “por motivos de seguridad”.

El auto justifica la prohibición alegando “que en las páginas 113 a 115 se reproducen los indicadores que se pueden encontrar en el Instrumento de evaluación de riesgo de radicalismo violento”. Según la Audiencia Nacional, y a pesar de que el “Protocolo Marco de prevención de la radicalización en cárceles” es público, no lo es el “Instrumento de trabajo”. Sin embargo, nosotras encontramos dicho documento en la página del Senado. De hecho, a día de hoy sigue disponible, de libre acceso, en internet.

El auto judicial también dice que el conocimiento de dichos indicadores por parte de Mohamed supondría la posibilidad de que el “propio interno adaptase artificialmente su conducta a los diferentes parámetros generales de estudio y seguimiento, evadiendo las actividades de observación, intervención y/o tratamiento penitenciario en su caso”. Al tener acceso a dichos indicadores, personas que Instituciones Penitenciarias considera en posible proceso de radicalización, podrían “burlar o distorsionar la valoración por los profesionales sobre el grado de radicalización y de la evolución penitenciaria del interno, así como perjudicar la eficacia del tratamiento penitenciario”.

Sin embargo, en nuestro libro argumentamos que, tal y como el propio Mohamed ha denunciado, esos mecanismos de detección no son más que una manera de sofisticar el racismo islamófobo del funcionariado de cárceles, legitimado y amparado por toda la maquinaria política, judicial y mediática de criminalización de las personas musulmanas, y muy especialmente de los hombres musulmanes.

Mohamed no necesita leer la lista de indicadores para saber qué actitudes suyas se consideran “signos de radicalización”. Entre otras razones, porque se encuentra encarcelado bajo la ley antiterrorista. Por tanto, desde el primer día que entró en prisión fue considerado “radical” por parte de Instituciones Penitenciarias, la Audiencia Nacional, la policía y todos los agentes del orden de este país. Mohamed fue condenado a catorce años de prisión en base a pruebas que él afirma fueron manufacturadas y declaraciones de testigos protegidos (que finalmente confesaron haber sido manipulados por la policía) en el marco de un montaje que se llamó “Operación Nova”.

A finales del año 2018, una vez cumplida su condena, y sin haber llegado a pisar la calle, fue retenido en la cárcel acusado otra vez del delito de “captación”. Desde entonces, sigue encerrado en prisión preventiva. Se encuentra en régimen de aislamiento desde que entró en la cárcel en el año 2004 y toda su comunicación, tanto escrita como oral, está sujeta a vigilancia. Es decir, Mohamed está solo en la celda, sale al patio cuatro horas al día, con dos personas como máximo, y no puede comunicarse con nadie sin que Instituciones Penitenciarias lea o escuche lo que se diga en esas comunicaciones. Esto es así en su vida desde hace dieciséis años. Y, sin embargo, ahora lo acusan de ser una especie de “gran adoctrinador” dentro de las cárceles del Estado. Pero, ¿cómo ha podido realizar sus supuestas funciones de captación mientras sufría esta extrema vigilancia? Y, en tal caso, ¿por qué, si se dedicaba a “captar adeptos”, le han trasladado hasta en doce ocasiones, de cárcel en cárcel, por decisión de la Secretaría General de Prisiones? Nada se sostiene y, sin embargo, este sistema lo mantiene encerrado.

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Marcha a la cárcel de Brians, contra las prisiones y en solidaridad con lxs presxs en lucha

Hoy 17 de enero se ha celebrado la marcha a la prisión de Brians, en apoyo a lxs presxs en lucha, a su huelga de hambre rotativa y a sus 14 reivindicaciones y con intención de que quienes acudan vivan personalmente el recorrido que deben hacer las personas presas que salen de permiso para volver a la cárcel. Vicent Almela ha publicado en la web de La Directa un artículo al respecto, cuya traducción al castellano podéis leer a continuación.

Caminar seis kilómetros para volver de un permiso penitenciario

Este domingo al mediodía, grupos de apoyo y familiares de personas presas han convocado una marcha a pie desde la estación de tren de Martorell (Barcelona) hasta el complejo penitenciario de Brians para visibilizar el trayecto que las personas presas deben hacer cada vez que vuelven de permiso y reclamar un servicio de transporte público y gratuito tanto para ellas como para sus familias.

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¡Basta ya de muertes en prisión, basta ya de impunidad!

Salhaketa-Araba convoca una concentración en Gasteiz, el martes próximo, 12 de enero, con intención de «visibilizar» lo que está pasando en la cárcel de Zaballa, donde han muerto seis personas presas durante 2020, la última el 25 de diciembre, aunque la dirección de la cárcel lo ha estado ocultando, al parecer, durante diez días hasta el 5 de enero, cuando lo ha hecho público, sin aportar otro dato sobre cómo ocurrió que el de que se trataba de de un hombre de 50 años. En vísperas de la trasferencia de las competencias sobre las prisiones al gobierno vasco, anunciada para marzo por los falsimedios hegemónicos, la ONG denuncia en un comunicado este oscurantismo y el hecho de que «este es el último preso de la macabra lista de muertos por falta de atención médica, negligencias, hiper medicalización y demás atrocidades dentro de la macro-cárcel de Zaballa», reclamando la «aclaración sobre las circunstancias por parte de la propia cárcel e Instituciones Penitenciarias» y señalando que hay que tener en cuenta «que la pandemia ha dificultado mucho la comunicación dentro-fuera y es más difícil hacer públicos los abusos», que es evidente «que la crisis sanitaria ha empeorado bastante la vida de las personas presas y sus derechos mínimos se han visto suspendidos sin ningún tipo de información, ni mucho menos criterios compartidos con los propios presos» y que los presos llevan ya muchos meses «totalmente aislados de lo que pasa fuera» sin apenas contacto con sus familiares y su entorno de apoyo. También se refiere el comunicado a la «terrible situación en la que se encuentran las familias que son las que están organizándose ante esta cruel incomunicación y pidiendo sus derechos básicos para tener un mínimo de contacto con lxs de dentro ya que las muertes solo afirman, una vez más, las consecuencias de esta total desconexión».

A través de las habitualmente distorsionadas noticias de la prensa servil, casi siempre basadas en fuentes del corporativismo carcelero, hemos sabido últimamente de la muerte de un hombre de 72 años en la cárcel de Soto del Real, el 19 de diciembre, de otro de 51 supuestamente suicidado en la cárcel de Alhaurín de la Torre el 30 de diciembre, de uno más que «apareció» ahorcado, en la cárcel de Ibiza, el 31, de dos que murieron por supuesta sobredosis en la cárcel de Campos del Río, el 3 de enero y de otra persona presa muerta en un hospital de Tarragona, trasladada desde la cárcel de Mas d’Enric, supuestamente enferma de COVID 19. Tampoco cesan la negativa de las administraciones carcelera y judicial a excarcelar a los grupos de riesgo, ancianos y enfermos graves, el abandono médico-sanitario, el suministro incontrolado de barbitúricos a los presos, el encarcelamiento de enfermos mentales, los malos tratos y torturas, legalizadas e ilegales, el régimen especial de castigo y todas esas cosas que matan a la gente presa con mayor o menor rapidez. La cárcel sigue matando en todas partes, entre el cínico oscurantismo de los responsables y su hipócrita indiferencia, compartida por la mayor parte de la sociedad, porque esa es la verdadera función de la máquina punitiva: condicionar abrumadoramente, debilitar, machacar, destruir más o menos lentamente a un sector de la población, haciéndole servir como chivo expiatorio de la servidumbre voluntario del resto.

Fuente: Tokata

Inmensas gracias por la inmensa solidaridad recibida (JIP)

Ya desde la calle quiero daros inmensas gracias a todas por la inmensa solidaridad recibida durante el mes y pico ke he estado en la prisión de Brians, más unos 20 días en tercer grado. Puedo deciros con una sonrisa ke la solidaridad siempre va a traspasar los muros y que nunca me he sentido solo. Un abrazo enorme a todas ke espero daros en persona muy pronto.

TAMBIEN UN RECUERDO SENTIDO PARA LOS BUENOS COMPAÑEROS KE HE DEJADO ALLI Y A LOS KE TAMBIÉN ESPERO PODER ABRAZAR PRONTO: SALVA, HECTOR, MONEGAL, SAMBA, ABDU, COMPAÑEROS …. Y A TODAS LAS PERSONAS PRESAS. TAMBIÉN A TODAS LAS KE LUCHAN CONTRA LAS PRISIONES Y EN APOYO DE TODAS LAS PERSONAS PRESAS.

Como muchas ya sabéis el pasado sábado 23 Oktubre al final de una bicicletada por la okupación ke finalizaba con una okupación salvaje en pleno arrabal de barcelona de la k fuimos desalojados al poko rato de okupar, yo fui detenido apaleado brutalmente en la comisaria de las cortes y conducido a Brians donde estuve en aislamiento en el módulo  de ingreso. Pase Kuato horribles días donde no tuve ni derecho a dutxarme y donde el trato fue horrible. Alli fui conducido a brians donde me han tenido todo este tiempo, por causa de la mani 1Mayo del 2011 donde fui sentenciado a 1 año y 15 días sustituidos por 5años de condicional ke decían ke tenía que kumplir al ser condenado por unas pintadas … y ahora (en libertad condicional) gracias a un recurso presentado por mi defensa los primeros días de prisión, y una pena multa pagada con la solidaridad de muchas (2.560) han hecho posible ke vuelva a sonreír

GRACIAS A TODAS !!
¡¡ABAJO LOS MUROS !! FUEGO A LAS PRISIONES !!
VIVA LA OKUPACION SALVAJE !!!
VIVA LA ANARKIA !!!

Fuente: Indymedia Barcelona

Solidaridad con lxs jovenes migrantes, encerrarlxs no es la solución

Hoy sentimos la necesidad de hablar del circuito carcelario que envuelve a muchxs jóvenes de nuestros barrios.

Como sabemos, las dificultades que encuentran algunxs jóvenes (muchxs de ellxs extuteladxs) que intentan (con)vivir en los barrios de distintas ciudades y pueblos es una realidad que se repite. Aún más cuando son jóvenes migrantes que no tienen aquí una estructura familiar o de apoyo, y que se encuentran aun con más dificultades añadidas para regularizar su situación, encontrar formas de sustento económico y estabilidad.

Hace un tiempo, en los barrios de Tarragona se comenzaron a generar redes de apoyo para acompañar la situación de estxs jóvenes. Compañeros y compañeras empezaron a mantener contacto afectivo y a hacer de soporte y de lazo entre lxs chavalxs y las circunstancias que les rodeaban.

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Solidaridad con José Adrián Poblete Darre

Chileno de nacimiento hace 42 años, se encuentra en estos instantes realizando su turno de 10 días de la Huelga de Hambre Rotativa por la salud y la vida de las personas presas.
Siempre se ha mostrado contrario a la explotación laboral, viviendo en la clandestinidad, usando documentación falsa y atrancando a ricxs para sobrevivir, lo que le ha llevado a estar encarcelado en las mazmorras de diversos estados: Chile, Argentina, Alemania, Suiza, Francia, Italia, y ahora desde el año 2005, en el estado español.

El hecho de estar privado de libertad no sólo no ha cambiado su forma de entender la vida sino que ha afilado su pensamiento, no sólo no ha mermado su dignidad, sino que la ha reforzado. Todo ello le ha llevado a desarrollar diferentes luchas, tanto individuales como colectivas, en las diversas cárceles en las que ha cumplido condena.

Así, ha participado en diferentes motines, defendiendo que la lucha es el único camino, rompiendo y prendiéndole fuego en cárceles como Picassent (Valencia), Castelló, Villena (Alicante), Murcia o Topas (Salamanca), donde estuvo 8 días en coma ya que los carceleros tardaron, como represalia y venganza, 40 minutos en abrir la puerta y casi muere axfisiado.
También se ha defendido siempre de las agresiones de los carceleros que tienen por costumbre agredir en manada.

«Me dejaron la cara inflada como si tuviera de rostro un culo y los brazos hinchados de los moratones».

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