Solidaridad con los presos y presas en lucha

En solidaridad con las presas y presos en lucha, en especial  con quienes en estos momentos están realizando una huelga de hambre por la excarcelación de todas las personas presas ancianas y enfermas, contra el endurecimiento de las condiciones de vida en las cárceles con la excusa de la Covid-19 y por  el cumplimiento de los 14 puntos de la tabla reivindicativa.

¿¡Sanidad entre cuatro muros!?

CUIDADOS Y ATENCIÓN, NO CASTIGO Y AISLAMIENTO

Las torturas y vejaciones se han convertido en la idiosincrasia propia de los centros penitenciarios, y es que, no nos engañemos, la cárcel por sí misma enferma y asesina. Son muchos los determinantes que conllevan al mal estado de salud de las personas presas, lo que, sumado al mayor riesgo de padecer enfermedades infecciosas, inmunodepresoras o crónicas, termina derivando en un elevado índice de problemas relacionados con la salud mental que llevan, en última instancia, al suicidio.

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¿Por qué abolir las prisiones?

Mujeres de las tres Américas que han estado en prisión reflexionan sobre el por qué las prisiones deberían abolirse y nos dan otra perspectiva sobre la política criminal.

Respeto a los derechos de las personas presas ante el Covid-19

La gran vulnerabilidad de las personas en prisión ante una eventual infección por covid19 viene condicionada en primer termino por los problemas de salud previos de la población reclusa, como son :

-Indices y prevalencia de enfermedades transmisibles muy superior a las de la población general. Así por ejemplo la hepstitis C (VHC) está presente en eun 17% de la población reclusa. El VIH aunque en descenso ronda un 5%, enfermedades como la tuberculosis casi erradicadas hace años resurge por efecto oportunista en personas de inmunidad baja como son las y los presos. Los trastornos de la salud mental y el sufrimiento psíquico están sobrrepresentados en las prisiones hasta alcanzar al menos a un 4o% de las personas presas, un 8% de ellos graves. No en vano son consecuencia de que en los años 80 se abrieron las puertas de las instituciones manicomiales pero la exclusión social sufrida posteriormente trajo como consecuencia que se cerraran las puertas de las carceles detrás de estas personas, en no pocos casos inimputables. La llamada patología dual adicción a sustancias+consumo de psicotrópicos como tratamiento, muchas veces sólo sintomático de los principales síndromes psiquiatricos (depresiónes, psocopatías, esquizofrenias) son comunes en el ámbito carcelario.

-Tambien hay un porcentaje creciente, en torno al 3.6 de personas con edades superiores a los 6o años, mientras baja la población reclusa total.

En segundo lugar es preciso constatar que las prisiones no están concebidas ni estructural ni organicamente y menos acondicionadas para situaciones de crisis como ésta. Superficies de uso común como las de los comedores, duchas, patios, actividades regimentales como las formaciones para recuentos, talleres, aumentan las opciones de contagio.

-Finalmente, la dotación sanitaria ya era manifiestamente deficitaria e insuficiente antes de esta crisis, como lo demuestra el hecho de que la mayoría de las 14 reivindicaciones de los presos en lucha tenian que ver con la salud. Pero la aparición del riesgo manifiesto ante el covid19 ha dejado al aire las costuras de esta intolerable y maltrecha situación de inasistencia y abandono sanitarios, hasta el punto de que ya es criticada por los propios servicios que debían prestarla y que está muy por debajo de la que recibe la población general.

No es menos importante en este momento el alejamiento de los afectos que, por las medidas de restricción, sufren las personas presas, sin comunicación con sus seres queridos más allá de las limitadas llamadas telefónicas. A los médicos, y a la vista de la tragica experiencias italiana, nos preocupa que un posible escenario de situaciones de pánico se haga habitual…como si vivieras en la ladera de un volcán en erupción y sin poder moverte, sin salida …Nos preocupa que el agobio, el aislamiento y la deseperación aumenten y propicien un aumento de los sindromes de abstinencia y en el otro extremo las sobredosis, los intentos de suicidio y su materialización simplemente por no soportar el estrés y la sensación de sentirse como prisioneros de guerra. Ir hacia el abismo acercándose a él no es la solución y por tanto debe reducirse la población carcelaria mediante excarcelaciones como las que exigimos las 40 organizaciones ante los organismos europeos, tanto de la ya reclamada de forma clamorosa de las personas con enfermedades graves y/o incurables, como mínimo y las de preventivos con pequeñas condenas y grave riesgo de consecuencias irreversibles, la de aquellas situaciones de cuadros sintomáticos compatibles para que pasen la cuarentena entre los suyos etc. Una reducción drástica de la población reclusa en la medida de que las instituciones no pueden garantizar minimamente el derecho a la salud que le reconocen las leyes del Estado.

Fuente: Solidarios de la sanidad

Solidaridad con lxs presxs en lucha

QUE LOS MUROS NO IMPIDAN VER LO QUE PASA EN EL INTERIOR DE LAS CÁRCELES: GENOCIDIO POR ABANDONO INSTITUCIONAL

Desde el pasado septiembre hasta este febrero, el colectivo de Presxs en Lucha ha estado realizando huelgas de hambre rotativas para exigir que se cumplan 14 derechos básicos en las condiciones de vida a las que son sometidas.

1.- Fin de la tortura.
2.- Cierre de FIES y fin de aislamiento
3.- Fin de la dispersión
4.- Servicios médicos independientes de Instituciones Penitenciarias.
5.- Excarcelación personas presas enfermas
6.- Personas con enfermedad mental fuera de prisión.
7.- Medicación acompañada por profesionales no dependientes de Instituciones Penitenciarias
8.- Investigación y responsabilidades por las muertes en prisión desde el inicio de la “democracia”.
9.- Tratamiento, programas y recursos disponibles también para las personas presas que tachan de “irrecuperables”
10.- Fin de cacheos y Rayos X a personas presas y familias. Más y mejores comunicaciones.
11.- Basta de criminalizar la solidaridad
12.- Ni cadena perpetua ni revisable ni encubierta.
13.- No al chantaje de los Módulos de Respeto
14.- Basta de indefensión jurídica.

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Ni Pío

La tormenta arrastra a Pío al interior de un presidio donde cae malherido y sin posibilidad de escapar. El guardián de los muros intentará reeducarlo para que no repita los errores del pasado, pero no es capaz de entender que la naturaleza de Pío es indomable y su instinto de volar más fuerte que cualquier cadena.