
Hace ya más de dos años que salió a la luz pública el siguiente titular: “Exigen el cese inmediato del director de la cárcel por vejaciones a internos”. Nace el caso de la celda 61, pendiente todavía de resolución. De momento, el director de La Moraleja sigue ocupando su asiento sin ningún pudor mientras espera que se archive la acusación que pesa sobre él; la de torturador. A raíz de esta noticia, apareció por aquellas fechas un panfleto que recogía el clima de tensión que se vivía en esta prisión y que desembocó en la denuncia que presentaron l@s funcionarios contra su “alcaide”. Reproducimos a continuación su contenido porque nos parece incomprensible que hechos de tal gravedad sigan impunes, incomprensible que la gente de “bien” mire tan impunemente para otro lado, incomprensible la aceptación generalizada de tanto horror.





Hablamos, una vez más, de la propuesta de huelga de hambre rotativa de algunos compañeros presos por la excarcelación de las perosonas presas con enfermedades graves, a iniciar el 1 de septiembre, y de las luchas cotidianas por unas condiciones de vida dignas en los departamentos de castigo por aislamiento. Emitimos un homenaje a Pastora del compañeo Toni Chavero y, finalmente, el primero de cinco fragementos de una charla que ya pusiimos en verano de 2016, justo cuando se iniciaba la propuesta de lucha colectiva aún en marcha, titulada “De la COPEL a los FIES, materiales para una historia de las luchas anticarcelarias en las cárceles del Estado español”.