
Son ya 145 personas las que ha aparecido muertas a lo largo de los últimos 11 meses en las cárceles españolas. El Gobierno Español no solo las ignora, sino que las justifica argumentando que son muertes que o bien son por motivos “naturales” o bien por “causas” relacionadas con la enfermedad mental, las drogodependencias o las reyertas entre presos que provocan que mueran por “sobredosis”, ahorcamiento o asfixia y cuestiones similares que reflejan en sus informes administrativos. Pero además las oculta negando a las familias de quienes “aparecen” muertos la información veraz de porqué se ha producido esa muerte, con el fin de poder exigir las responsabilidades que se puedan derivar de la actuación por acción u omisión por parte de la institución carcelaria.










