
Cuando el compañero Francisco Manuel Llopis Alfonso, ” el Cabrero” lleva ya nueve días, desde el 21, haciendo su turno de diez en la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de la gente presa, sin que nos haya llegado todavía ninguna comunicación de su parte, nos llegan, en cambio, con mucho retraso, dos cartas desde el departamento de primera fase del aislamiento de la cárcel de Villena. Los compañeros están allí unidos, tanto en la huelga rotativa y demás ayunos relacionados con la propuesta de lucha como en la resistencia frente al desproporcionado rigor con que son tratados. Relatan una huelga de patio exigiendo que les saquen juntos y denuncian que a Cristian Remus Dandouczi le han dado ya varias palizas. En mayo, ya denunciaban los compañeros la brutalidad con la que estaba siendo maltratado este chaval que, al parecer, padece algún tipo de enfermedad psiquiátrica. Tanto Peque como Alfonso nos han enviado también el uno los resguardos de los escritos enviados a las “autoridades” una vez iniciado su turno en la huelga, del 10 al 20 de septiembre, y la instancia en que lo comunica a la dirección de Villena, y el otro los papeles que detalla en su carta.










