
Hace años que la lucha anticarcelaria ha ido desapareciendo y el modelo de lucha se ha transformado en la reforma de los derechos de las personas presas, intentando mejorar sus vidas encerradas sin poner en cuestión la existencia del propio sistema penitenciario. Esto ha eliminado de las calles el interés y el apoyo hacia lxs de dentro, legitimando su situación, solo reaccionando ante el aumento de muertes en prisión. No olvidemos que ya son 5 presxs muertxs en la cárcel de Araba en lo que va de año… En las prisiones se da una situación en la que las personas presas son sistemáticamente sometidas a abusos de poder, agresiones, torturas físicas y psíquicas continuadas, y a unas condiciones de existencia degradantes en multitud de aspectos: abandono médico-sanitario, explotación laboral, indefensión jurídica, discriminación cultural, doble condena a las mujeres presas, dispersión y alejamiento, inexistente libertad de expresión, etc.
Ante esta situación, este septiembre asistimos al comienzo de la segunda Huelga de Hambre Rotativa iniciada por el colectivo de presxs sociales. «Presxs en lucha». Esta propuesta política repetida por segundo año consecutivo consiste en organizar un calendario en el cual las personas presas van cumpliendo ayunos en cadena, iniciando así cada turno individual cuando termina la anterior persona. Todo esto realizado en diferentes cárceles a lo largo y ancho del estado español.
El colectivo Presxs en lucha, formado en 2015 por diferentes personas presas, reivindica en esta iniciativa una tabla de 14 puntos desarrollada durante todo su recorrido cómo colectivo. Estos puntos han sido la síntesis de un debate entre personas y colectivos de dentro y fuera de las cárceles, que aún sigue recibiendo aportaciones y transformándose. Siendo este año estas sus principales reivindicaciones:











